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LKQ Europa ha presentado una hoja de ruta dirigida a todo el mercado de repuestos del continente. El objetivo es claro: que piezas nuevas, reutilizadas, recicladas y remanufacturadas convivan en el taller sin comprometer la fiabilidad ni la rentabilidad del negocio. La propuesta llega en forma de libro blanco, titulado "Salvaguardar el futuro de la reparación de vehículos: cómo Europa puede mantener una movilidad rentable y sostenible".

El documento reúne la experiencia de las divisiones de posventa, remanufactura, salvamento, reparación de vehículos eléctricos y asuntos públicos de la compañía. Para talleres, aseguradoras y distribuidores de recambios, se trata de un marco de referencia pensado para ordenar decisiones estratégicas en los próximos años.

Diez puntos para ordenar el mercado de repuestos

El decálogo planteado por LKQ Europa fija prioridades muy concretas para el sector:

  • Tratar rentabilidad y sostenibilidad como objetivos inseparables.
  • Ampliar la adopción de piezas reutilizadas, recicladas y remanufacturadas.
  • Profesionalizar las cadenas de suministro de piezas alternativas.
  • Mejorar estándares de calidad, garantía y trazabilidad.
  • Ampliar el acceso a los datos de vehículos y piezas.
  • Acelerar la capacidad de reparación de vehículos eléctricos y baterías.
  • Invertir en formación técnica y preparación de la plantilla.
  • Fomentar la colaboración en todo el ecosistema de reparación.
  • Apoyar decisiones que prioricen la reparación frente a la sustitución.
  • Reforzar la confianza y la transparencia en el mercado de repuestos.

La compañía se apoya en las capacidades de recuperación y reciclaje de LKQ Synetiq, además de su red europea de remanufactura, para que talleres y clientes puedan elegir siempre la solución más adecuada para cada reparación.

El ahorro que ofrecen las piezas alternativas

Uno de los ejes del informe es el llamado enfoque de "la pieza adecuada para la reparación adecuada". Según las estimaciones citadas en el documento, las piezas remanufacturadas y reutilizadas pueden costar entre un 30% y un 60% menos que un componente OEM nuevo equivalente. Las piezas OE recicladas, por su parte, permiten ahorros de hasta un 60% en determinados casos.

Para que esta opción gane peso frente a la pieza nueva, LKQ Europa señala que hacen falta mejoras en disponibilidad, trazabilidad y coherencia de garantías, además de una mejor integración en los flujos de trabajo de aseguradoras y talleres.

La electrificación exige nueva capacidad técnica

El informe dedica un apartado específico a la reparación de baterías de vehículos eléctricos. La compañía subraya la importancia de contar con experiencia especializada en alto voltaje, apoyada en las operaciones de LKQ Electriq, a medida que los vehículos electrificados ganan peso en el parque circulante europeo.

Formación técnica para evitar cuellos de botella

LKQ Europa advierte de un riesgo concreto: sin más inversión en formación, infraestructura especializada y acceso a datos, el sector podría enfrentarse a cuellos de botella en las reparaciones a medida que la tecnología de los vehículos se complica.

Para anticiparse, la compañía se ha comprometido a formar a 24.000 técnicos en 13 países europeos antes de 2028, con programas centrados en diagnóstico de vehículos eléctricos, seguridad de alto voltaje y técnicas de reparación modernas. La iniciativa se enmarca en el Mobility Transition Pathway de la Comisión Europea.

El libro blanco incorpora también las aportaciones de LKQ Atracco, referente en reciclaje de automóviles en la región nórdica, junto con el equipo de remanufactura de LKQ Europa y su área de asuntos públicos ante la UE.

Rentabilidad y sostenibilidad, según andy hamilton

Andy Hamilton, presidente y consejero delegado de LKQ Europa, describe un sector "que se acerca a un punto de inflexión crucial", presionado por el aumento de costes, la complejidad de los vehículos y la electrificación, mientras clientes y aseguradoras siguen exigiendo reparaciones asequibles.

Hamilton defiende que sostenibilidad económica y ambiental "pueden coexistir": una reparación bien planteada, señala, ayuda a reducir costes y prolonga la vida útil de los vehículos. Insiste, además, en que ninguna empresa, aseguradora o legislador puede resolver estos retos en solitario. El futuro de la reparación, concluye, dependerá de que todo el ecosistema trabaje coordinado, con regulación viable y mejor acceso a los datos.