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La transición hacia la movilidad eléctrica sigue avanzando, pero no todos los actores del sector de la posventa evolucionan al mismo ritmo. La implantación de puntos de recarga para vehículos eléctricos en los talleres españoles continúa siendo limitada y refleja importantes diferencias según el tipo de establecimiento.

Los últimos datos del Club de Redes de Talleres de la Posventa Plural sitúan en el 22 % el porcentaje de talleres de reparación que ya cuentan con infraestructura profesional de recarga. Aunque la cifra muestra que la electrificación empieza a ganar presencia en el sector, también pone de manifiesto que la mayoría de los negocios todavía no dispone de este tipo de equipamiento.

La adaptación avanza de forma desigual

La encuesta cuatrimestral elaborada por el Club de Redes de Talleres de la Posventa Plural revela un escenario marcado por la electrificación desigual de la red de reparación española.

Los concesionarios lideran claramente la implantación de puntos de recarga. El 96 % de sus instalaciones ya dispone de este tipo de infraestructura, situándose muy por delante del resto de operadores del mercado.

En segundo lugar aparecen los servicios oficiales de la red secundaria, donde el porcentaje alcanza el 72 % de los establecimientos.

En el extremo opuesto se encuentran los talleres independientes que no pertenecen a ninguna red de reparación. En este segmento, únicamente el 14 % cuenta actualmente con puntos de recarga en sus instalaciones.

Por su parte, los talleres independientes integrados en una red presentan un mayor grado de implantación, con un 26 % de establecimientos equipados.

Una diferencia de hasta 80 puntos entre modelos de negocio

Los datos reflejan una importante distancia entre los distintos tipos de talleres.

La diferencia entre concesionarios y talleres independientes ajenos a cualquier red alcanza los 80 puntos porcentuales, lo que evidencia distintos niveles de preparación ante el avance del vehículo eléctrico.

Esta situación pone de manifiesto que la adaptación tecnológica no está siendo homogénea dentro del sector de la reparación y que la pertenencia a una red continúa influyendo en la capacidad para incorporar nuevas infraestructuras.

El estudio también refleja que los negocios vinculados a redes organizadas muestran una mayor velocidad de implantación que aquellos que operan de forma totalmente independiente.

La infraestructura es solo una parte de la preparación

El Club de Redes de Talleres de la Posventa Plural recuerda que disponer de un punto de recarga no implica, por sí solo, que un taller esté capacitado para intervenir sobre un vehículo eléctrico.

Según la organización, existen otros factores que tienen un peso todavía mayor a la hora de determinar la capacidad real de un establecimiento para prestar este tipo de servicios.

Entre ellos destacan la formación técnica de los profesionales, la inversión en equipamiento específico y la aplicación de las medidas de seguridad necesarias para trabajar con este tipo de vehículos.

No obstante, la presencia de infraestructura de recarga sí constituye un indicador del grado de adaptación del taller a las nuevas necesidades del mercado.

Más de 8.800 talleres ya cuentan con recarga

Tomando como referencia las aproximadamente 40.000 empresas de reparación que existen en España, el Club estima que alrededor de 8.800 talleres ya disponen de infraestructura profesional para la recarga de vehículos eléctricos.

Aunque esta cifra refleja un crecimiento progresivo de este tipo de instalaciones, también significa que una parte muy significativa del sector todavía no ha incorporado este equipamiento.

El proceso de transformación continúa, pero lo hace con velocidades muy diferentes en función del modelo de negocio y del grado de integración dentro de redes de reparación.

La adaptación del sector sigue en marcha

La expansión del vehículo eléctrico está impulsando cambios en toda la cadena de valor de la automoción y la posventa no es una excepción.

La incorporación de puntos de recarga constituye uno de los indicadores que permiten medir el nivel de adaptación de los talleres a esta nueva realidad, aunque no representa el único elemento necesario para prestar servicio a este tipo de vehículos.

Los datos de la encuesta muestran que los concesionarios mantienen una posición claramente adelantada, mientras que buena parte de los talleres independientes continúa afrontando el reto de adaptar sus instalaciones y recursos a las nuevas demandas del mercado.

En este contexto, la posventa afronta un proceso de transformación que combina inversión en infraestructuras, capacitación técnica y actualización de los procesos de trabajo para responder a la progresiva electrificación del parque automovilístico.