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Autel Ibérica y Equipataller han estrenado nuevas instalaciones en Vic, Barcelona, sin abandonar su entorno de origen. El cambio supone un salto relevante para ambas compañías. La nueva sede pasa de los 600 metros cuadrados de la anterior nave a 2.000 metros cuadrados de superficie.

La ampliación responde a una necesidad operativa. El crecimiento del negocio, el aumento del catálogo y el mayor volumen de equipos vinculados a la diagnosis y a los sistemas de ayuda a la conducción habían reducido el margen de maniobra en las antiguas instalaciones.

El objetivo principal es mejorar la atención a distribuidores y talleres. La compañía gana espacio de almacenamiento, orden interno y capacidad para prestar servicio con más agilidad. También incorpora zonas específicas para formación, exposición de producto y soporte técnico.

Rosendo Pous, propietario y director general, ha explicado que el traslado obedece a una cuestión de espacio. La actividad ha cambiado mucho en los últimos años. Los equipos son más voluminosos. Las cajas de los sistemas ADAS ocupan más superficie. La capacidad de stock se había convertido en un punto crítico.

Más almacén para asegurar disponibilidad

El almacén ha sido una de las prioridades de la nueva sede. La compañía quería ganar capacidad para organizar mejor su trabajo y reducir posibles problemas de disponibilidad. En un negocio dependiente del suministro rápido, este punto tiene una lectura directa para el canal.

La nueva instalación permite gestionar mejor el portfolio y dar continuidad al servicio que ya venían prestando. La empresa insiste en que no hay cambios en la forma de operar. Los clientes seguirán accediendo al catálogo habitual, pero con una estructura interna más preparada.

La mejora del stock es relevante para los distribuidores. Les permite trabajar con más seguridad y trasladar al taller una mayor garantía de respuesta. En un mercado donde el tiempo de espera penaliza la reparación, la disponibilidad se convierte en un argumento comercial.

La ampliación no se plantea como una ruptura con la etapa anterior. Es una evolución. La empresa quiere mantener su modelo, pero con más recursos y con una sede adaptada al tamaño actual de su actividad.

Formación para distribuidores y usuarios

La nueva sede incorpora un aula más moderna y amplia. Este espacio está pensado para acoger sesiones dirigidas a distribuidores y a profesionales que han adquirido equipos recientemente. La compañía subraya que el enfoque no es impartir formación técnica general, sino enseñar el manejo de sus soluciones.

El crecimiento de la tecnología en el taller obliga a reforzar esta parte del servicio. Vender un equipo ya no basta. El usuario necesita aprender a utilizarlo con seguridad, entender sus funciones y sacar rendimiento a la inversión.

La formación se convierte así en una herramienta de fidelización y de soporte al canal. Para el distribuidor, contar con un fabricante que acompaña al cliente final facilita la venta y reduce incidencias posteriores. Para el taller, mejora la curva de aprendizaje y permite integrar antes la herramienta en su operativa diaria.

Esta apuesta conecta con una tendencia más amplia del sector. Ferias internacionales como Automechanika Frankfurt 2026 también sitúan la capacitación como uno de sus grandes ejes. La actualización constante ya forma parte del negocio de la reparación.

Diagnosis, ADAS y alta tensión

Autel y Equipataller quieren reforzar su papel como referentes en diagnosis y sistemas avanzados. La nueva sede está preparada para dar soporte a herramientas MaxiSYS, calibración ADAS, sistemas TPMS, programación de llaves y diagnosis de vehículos eléctricos y baterías de alta tensión.

La evolución del parque exige nuevas capacidades. El taller convive con vehículos más conectados, más electrificados y con más sistemas electrónicos. Esto obliga a invertir en equipos, procesos y conocimiento.

Los sistemas ADAS ocupan un lugar central en esta estrategia. Su tamaño y sus necesidades de calibración explican parte del cambio de instalaciones. También muestran cómo la reparación electromecánica avanza hacia operaciones más complejas y dependientes de información precisa.

La alta tensión es otro campo en crecimiento. El vehículo eléctrico incorpora nuevos riesgos, nuevas metodologías y nuevas exigencias de diagnóstico. Para proveedores y distribuidores, disponer de soporte especializado puede marcar diferencias en un mercado todavía en desarrollo.

Telediagnosis para ganar agilidad

La compañía también ha reservado espacio para la telediagnosis. Este servicio busca resolver casos complejos en remoto, sin esperas y sin desplazamientos. La nueva estructura permitirá contar con más técnicos especializados y una mayor capacidad de respuesta.

La telediagnosis gana peso porque ayuda al taller a reducir tiempos muertos. Cuando una avería se complica, el acceso a soporte remoto puede evitar bloqueos y mejorar la productividad. También permite ampliar la capacidad técnica del reparador sin obligarle a asumir todos los conocimientos de forma inmediata.

Para la distribución, este servicio aporta valor añadido. El producto deja de ser solo una herramienta física. Pasa a formar parte de una solución más completa, apoyada por asistencia, conocimiento y acompañamiento.

Este modelo encaja con el rumbo que está tomando la posventa. La reparación depende cada vez más del dato, del software y de la conexión entre equipos, proveedores y especialistas. La nueva sede se orienta precisamente a reforzar esa red de apoyo.

Un showroom para probar soluciones

Otro de los espacios destacados es el showroom. Allí se podrán ver y probar diferentes equipos de la marca. La zona incluye desde escáneres y lectores de códigos hasta osciloscopios, cámaras de inspección y cargadores para vehículo eléctrico.

El showroom tiene una utilidad comercial clara. Permite al distribuidor y al profesional conocer el producto de primera mano. También facilita la explicación de prestaciones, aplicaciones y diferencias entre equipos.

En un mercado con soluciones cada vez más técnicas, la demostración gana peso frente al catálogo. Ver cómo funciona un equipo, tocarlo y resolver dudas con especialistas puede acelerar la decisión de compra.

La nueva sede combina almacenamiento, formación, asistencia y exposición. Es una estructura pensada para cubrir más fases de la relación con el canal, desde la disponibilidad de producto hasta el uso real en el taller.

Un alineador como novedad de producto

La compañía mantiene su portfolio habitual y no plantea una renovación completa de gama por el cambio de sede. La única novedad integral de este año es un alineador sin ADAS, orientado principalmente al área de neumáticos y exclusivo de Autel.

También hay mejoras en equipos de diagnóstico, con actualizaciones de software e inteligencia artificial. No se presentan como productos nuevos desde cero, sino como evoluciones de soluciones ya existentes.

El nuevo alineador amplía el campo de actuación de la marca hacia una línea de trabajo muy vinculada al taller multimarca y al negocio del neumático. Esta diversificación puede abrir nuevas oportunidades para distribuidores que ya trabajan con equipos de diagnosis.

El mensaje de la compañía es de continuidad. No cambia el modelo. Cambia la capacidad para atender mejor. La nueva sede permite ordenar el crecimiento y sostener un servicio más completo.

El taller se prepara para otro mercado

El movimiento de Autel y Equipataller llega en un momento de transformación para la posventa. Automechanika Frankfurt 2026 prevé reunir 4.500 expositores y cerca de 120.000 visitantes profesionales, con una agenda centrada en tecnología, formación, vehículo definido por software, ADAS, ciberseguridad y gestión de datos.

Este contexto ayuda a entender el valor de inversiones como la nueva sede de Vic. El taller necesita proveedores con capacidad técnica, soporte rápido y soluciones adaptadas a vehículos más complejos. La distribución necesita marcas que acompañen la venta con formación y servicio.

La posventa se dirige hacia un escenario más digital, más especializado y más exigente. El acceso a producto seguirá siendo importante, pero no será suficiente. Harán falta conocimiento, asistencia remota, herramientas actualizadas y estructuras preparadas para responder al ritmo del mercado.

Autel y Equipataller han movido ficha en esa dirección. Triplican espacio, refuerzan almacén, amplían formación y consolidan soporte técnico. Para el canal, la nueva sede no es solo una instalación más grande. Es una señal de hacia dónde se mueve el negocio del equipamiento de taller.