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Tecnio ha puesto en marcha en Alcorcón el mayor centro de formación en oficios de Europa. La instalación nace con un objetivo claro: responder a la escasez de profesionales cualificados, especialmente en el ámbito de la mecánica.

El complejo tiene capacidad para formar a más de 5.000 alumnos al año. Su propuesta abarca distintas disciplinas técnicas como soldadura, electricidad, climatización o energías renovables. Dentro de este ecosistema, la automoción ocupa un lugar relevante.

El proyecto se posiciona como una solución directa a uno de los principales retos del sector de posventa: la falta de relevo generacional y la dificultad para encontrar perfiles preparados para trabajar en talleres.

Formación alineada con la realidad del taller

El enfoque de Tecnio busca reducir la brecha entre la formación tradicional y las necesidades reales del mercado laboral. El objetivo no es solo transmitir conocimientos teóricos, sino preparar a los alumnos para intervenir directamente sobre vehículos.

La metodología se apoya en la práctica constante. Cada contenido técnico se acompaña de demostraciones y ejercicios supervisados. El alumno aprende haciendo, repitiendo procesos hasta adquirir soltura.

Este modelo responde a una demanda clara de las empresas. Los talleres necesitan profesionales que lleguen con capacidad operativa desde el primer día.

Dos itinerarios para estructurar el aprendizaje

La formación en mecánica se articula en torno a dos programas principales. El primero es el certificado TMVG0109. Está diseñado como punto de entrada para alumnos sin experiencia previa. Su foco está en los fundamentos del trabajo en un taller de electromecánica.

El segundo itinerario es el TMVG0409. En este caso, el nivel técnico es más avanzado. El alumno profundiza en el mantenimiento del motor y sus sistemas auxiliares. Se trabaja con mayor detalle el funcionamiento de motores de gasolina y diésel, así como sistemas clave como lubricación o refrigeración.

Ambos programas son complementarios. El recorrido comienza con una base operativa y evoluciona hacia una capacitación técnica más completa. Este planteamiento permite construir perfiles profesionales más sólidos.

El taller como eje del aprendizaje

El entorno de formación reproduce las condiciones reales de un taller. El alumno se enfrenta a situaciones similares a las que encontrará en su futuro profesional.

En una primera fase, las prácticas se centran en tareas básicas. Incluyen operaciones de mantenimiento, uso de herramientas y reconocimiento de componentes. Se trabajan hábitos esenciales como el orden, la seguridad y el método.

Posteriormente, el nivel de complejidad aumenta. Los alumnos participan en desmontajes, intervienen en sistemas mecánicos y comienzan a comprender la relación entre las distintas partes del vehículo.

En fases más avanzadas, se incorporan contenidos de electricidad del automóvil y diagnóstico. Se realizan comprobaciones de voltaje, identificación de fallos y uso de herramientas de medición. El objetivo es que el alumno desarrolle capacidad de análisis técnico.

Evaluación continua y enfoque práctico

El modelo formativo no se basa en un examen final aislado. La evaluación es continua. Se analiza la evolución del alumno a lo largo de todo el proceso.

Este sistema permite medir no solo la adquisición de conocimientos, sino también la capacidad de aplicarlos en situaciones reales. Para las empresas, este enfoque garantiza perfiles más preparados y adaptados al entorno laboral.

Preparación para la acreditación profesional

Actualmente, los programas de mecánica no otorgan directamente un certificado oficial desde el centro. Sin embargo, la formación está orientada a preparar a los alumnos para el procedimiento PEAC.

Este proceso permite acreditar oficialmente las competencias profesionales adquiridas. De este modo, los estudiantes pueden validar su formación cuando existan convocatorias disponibles.

La preparación previa facilita afrontar este procedimiento con mayores garantías. Esto añade valor al itinerario formativo desde una perspectiva profesional.

Infraestructura y capacidad formativa

Tecnio forma parte de thePower Education, un grupo con experiencia en el ámbito educativo. El centro de Alcorcón cuenta con más de 3.000 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas.

Las instalaciones están diseñadas para una formación práctica y especializada. Cada programa tiene una duración media de entre 400 y 500 horas.

El equipo docente está compuesto por más de 20 profesionales especializados en distintas áreas técnicas. Este factor refuerza la calidad de la formación impartida.

Inserción laboral y conexión con el mercado

Uno de los indicadores clave del modelo es la empleabilidad. Según datos del centro, los alumnos tardan de media entre dos y tres meses en encontrar trabajo tras finalizar su formación.

Este dato refleja la alta demanda existente en el sector. También evidencia la alineación entre la formación ofrecida y las necesidades reales de las empresas.

Para el ecosistema B2B de automoción, iniciativas como Tecnio suponen una oportunidad. Permiten acceder a talento mejor preparado y contribuyen a reducir uno de los principales cuellos de botella del sector.